Liliana Bodoc

(1958 – 2018)
Foto: Uri Gordon para Editorial Norma

Algunos de todos sus libros

Ella no fue, es.
Liliana escribe simple pero piensa complejo. Es una niña mirando a la muerte con sorpresa, pero también es una profesora de escritores que permite indagar en lo profundo de la palabra, en el significado oculto de los sentidos, en el sentimiento oculto que mueve la mano del que pone en palabras las ideas.
Liliana es como el viento que desordena y arrasa.
Después de escucharla uno no es el mismo. Las raíces se sacuden, los pensamientos se refrescan y las ideas se hacen carne, barro, magia. Ella es generosa, porque no hay nadie más humilde y amable que aquel que presta sus pensamientos para que otros piensen, para redescubrir nuestro lugar en el mundo y cómo queremos que sea nuestro entorno.
Liliana es mate, abrazo, consejo, oído atento, palabra sanadora.
Es. Porque sus libros seguirán ocupando lugares en librerías y bibliotecas: porque sus conferencias y charlas han sido grabadas y reproducidas como un suero sanador.
Es. Porque las personas que dejaron algo para los demás permanecen en el corazón y se multiplica en cada acto.
Estará en mis libros como estuvo hasta ahora, estará en lo que escriban mis alumnos, en mi familia, en mis amigos. En las luchas cotidianas, en mi idea política.
Porque Liliana no le pasa desapercibida a nadie. Deja semillas como una Pachamama pródiga y riega con poesía las ideas para que seamos árboles, bosque, mundo, universo.
Ella está a mi lado y su mano se sumará a otras manos para seguir escribiendo. Como sucederá con cada uno que ella capturó para siempre con su magia.
Es la reina de los Confines, esos lugares salvajes que todavía permanecen en nuestro interior y desean mostrarnos un camino más sabio, más natural, más crítico.
Gracias por no abandonarnos.
Gracias por aun seguir hablando.
Gracias por verme, de verdad, y ver a otros que nadie ve. Por darnos voz, por nutrirnos, por no retenernos, por hacernos volar.
Cantemos como los dragones al atardecer y pensemos en esta américa de barro, que debemos seguir construyendo con ideas, con palabras, con hechos. Sin odio pero sin olvido. Con mano extendida como la tuya.
Tu vida es una obra de arte.
Por eso no morirás nunca.

LEO BATIC

Sobre ella

Liliana Bodoc nació en Santa Fe el 21 de julio de 1958. Cuando tenía cinco años, su familia se trasladó a Mendoza. Antes de completar la escuela secundaria abandonó sus estudios, para retomarlos varios años después, ya casada y con dos hijos. Fue entonces que cursó la Licenciatura en Literaturas Modernas en la Universidad Nacional de Cuyo. Luego ejerció como docente de Literatura Española y Argentina en colegios de la misma universidad. A los cuarenta años editó su primer libro, Los días del venado, primera parte de una trilogía de épica fantástica que se convirtió rápidamente en best seller. La saga de los confines siguió con Los días de la sombra y Los días del fuego. Desde entonces continúa escribiendo. Ha publicado catorce obras, entre ellas Memorias impuras y Presagios de carnaval. Sus libros han sido editados en alemán, francés, holandés, japonés, polaco, inglés e italiano. Ha recibido varios premios, entre ellos el White Ravens en 2002 y 2013.